sábado, 9 de junio de 2012

Anotate esta: si te notifican algo, no estás notificado (según la Fundéu, claro)






Un buen día me levanto y encuentro entre mis mails la siguiente “recomendación” de la Fundación del Español Urgente (Fundéu): “ser notificado no significa recibir una notificación”.
A la pelota, me digo. Así, sin desayunar, con sólo unos mates en la panza, me saltan en la cabeza quichicientos mil ejemplos de gente o entidades que fueron notificadas por la justicia.  En Argentina y al menos buena parte del mundo castellanohablante, su uso está muy extendido. Así que seguí leyendo porque, como les dije, no había desayunado y supuse que la falta de combustible me estaba nublando la mente.

 “La Fundación del Español Urgente recuerda que no es apropiado decir que una persona o una entidad «ha sido notificada de algo».”, dice el organismo que no se cansa de repetir que “trabaja con el asesoramiento de la Real Academia Española” (RAE). Y agrega: “Notificar es un verbo que significa 'dar noticia de algo' o 'comunicar formalmente a su destinatario una resolución administrativa o judicial'. Cuando el verbo se usa en pasiva («ha sido notificado»), lo notificado es ese algo o esa resolución que se comunica, no la persona a la que se le comunica.”
Ajá, me digo. Y me doy la explicación más obvia. Es bastante común que la Fúndeu, ese organismo que pretende instalarse como una suerte de álter ego de los periodistas y decirnos cómo debemos comunicarnos, se pase el uso por el arco del triunfo, en particular si este uso está extendido fuera de España (o quizás sería más preciso decir fuera de Madrid). Pero, igualmente, no me terminaba de cerrar eso de que el “notificado” no sea la persona o institución que recibe una notificación.
Entonces recurrí al mataburros oficial. O sea, el de la RAE, la institución que, según dicen, asesora a la Fundéu. Y ahí encontré lo siguiente:

notificar.
(Del lat. notificāre).
1. tr. Dar extrajudicialmente, con propósito cierto, noticia de algo.
2. tr. Der. Comunicar formalmente a su destinatario una resolución administrativa o judicial.

notificado, da.
(Del part. de notificar).
1. adj. Der. Dicho de una persona: A quien se ha hecho la notificación. U. t. c. s.

Debo confesar que estos muchachos de la Fundéu me alegraron la mañana. Y, la verdad, si uno no se los toma en serio son divertidos. Porque, vamos a ver, ¿qué pasó aquí?
Una posibilidad es que la RAE los haya asesorado mal o que ellos, los chicos de la Fundéu, no le hayan entendido. Después de todo, la RAE ya es una suerte de ensalada de intereses y contradicciones que uno nunca sabe para dónde puede salir disparada.
Otra posibilidad es que los de la Fundéu, tan ocupados como están en perseguir los errores de los “junta letras”, no hayan tenido el tiempo suficiente para consultar la biblia ante la que se arrodillan cada vez que pueden.
En cualquier caso, es muy poco serio largar semejante barbaridad con el nombre de “recomendación” y es una tomada de pelo, para decirlo suavemente, para las personas que honestamente se han suscripto a sus envíos diarios.
Y a todo esto, ¿qué dirán los que subvencionan a la Fundéu, como el BBVA? ¿Se habrán enterado en qué gastan su dinero  o les da lo mismo? En fin, hasta la próxima.

6 comentarios:

ana dijo...

¿Lógica dialéctica?

Silvia Senz dijo...

Notificar forma parte del grupo verbal que la gramática académica denomina "verbos de comunicación", como anunciar, avisar, comunicar, contar, contestar, decir, dictar, escribir, explicar, exponer, informar, manifestar, notificar, referir, repetir, replicar, revelar, sugerir, transmitir. Si alguien puede ser avisado de algo, fácil es que pueda ser notificado, por simple analogía en las construcciones que se dan con estos verbos, más aún si en el lenguaje jurídico-administrativo "el notificado" es la persona objeto de una notificación, como el mataburros recoge.
Por lo demás, al igual que tantos otros verbos, notificar pasa a comportarse también como intransitivo y rige preposición (notificar de/sobre algo a alguien). Y que eso pase no hunde la lengua, porque es algo corriente. En el CREA hay ejemplos de ese uso intansitivo de "notificar" que los funderos condenan en documentos procedentes de la prensa de Paraguay, México, Colombia, Panamá, El Salvador, Nicaragua, Puerto Rico, Argentina, Guatemala, Venezuela, EE. UU., Costa Rica, Chile, Ecuador, Perú... Vaya, que es un uso general en las diversas modalidades de castellano americano, pero no en España. Y ya sabes: los americanos sólo hacéis que corromper el buen español; pero ahí está la Fundéu para impedíroslos, ¡villanos!

Anónimo dijo...

Las normas son necesarias. Es posible, que sin ellas, y por el hecho de que mucha gente lo diga, se admitiera el gerundio de posterioridad, habitual en periodismo, o términos como "asín", "palante", etc., tan habituales en la calle.
Lo muy usado no es, necesariamente, algo correcto.
Es fácil la crítica cuando no se aportan a cambio alternativas mejores.

Eduardo Kragelund dijo...

Anónimo:
Sería bueno que te identificaras par así poder constestarte. Pero igualmente, te hago algunas preguntas. Decís: "lo usado no es, necesariamente, algo correcto". Y yo te pregunto, qué es lo correcto, ?lo que dicen estos señores de la RAE? ?Qué méritos tiene para decir que esto es correcto y esto otro no?, ¿quién los eligió para definir cómo deben hablar o escribir 450 millones de castellanohablantes?
¿Y de dónde sacaste que no se aporta una aalternativa mejor? La mejor alternativa es que estos señores se dejene de decir tonterías, dejen de vivir del presupuesto estatal por no hacer nada productiv. En ese caso, veríamos si es necesaria una academia, qué tipo de academia. ¿Nos vamos entendiendo?

Gustavo A. Silva dijo...

Como si no bastara el ridículo papel que hacen la RAE y sus sucursales, se han buscado un aliado que parece más bien el hijo tonto de la familia. Es cierto que todo ello parece una bufonada y no vale la pena tomársela en serio. Pero es grave cuando se tienen en cuenta los milllones malbaratados y le influencia nefasta en tantos hablantes que no se atreven a decir su nombre. Bravo, Kragelund.

Gustavo A. Silva

Anónimo dijo...

Interesante el comentario del miembro de la RAE, este senior Seco. (Perdon por la ausencia de acentos y enies, no es mi computadora).
Voy a vichar el resto del blog a ver si encuentro algo para entender esa posicion de Seco --podria llamarla anarquica?-- que no se condice con lo que soliamos pensar los viejos: que existe tal cosa como "hablar bien y hablar mal". Esto es algo que compartimos acaso muchos millones de hispanohablantes, o castellanohablantes como dicen otros.
Compartimos eso, el sentir que se puede hablar correcta o incorrectamente, pero claro esta que no necesariamente estamos de acuerdo a la hora de juzgar el habla de alguien.
Es cierto que da risa la posicion de nuestros amigos espanioles, que creen que todo lo que no es gallegada, como decimos en mi pais, es una incorreccion. Pero no he notado que la RAE comparta esta posicion tan francamente. Mas bien se nota en la Academia un esfuerzo por evitar esa posicion tonta y chauvinista.