viernes, 18 de mayo de 2012

"Ni si, ni no, sino todo lo contrario"






Por Eduardo Kragelund



Como es sabido, la Real Academia Española (RAE) es un organismo autoritario por definición. La integran 46 “académicos de número”, cargo vitalicio otorgado por ellos mismos, que se arrogan la potestad de decidir cómo debemos hablar y escribir unos 450 millones de castellanohablantes. Pero, además de autoritaria,  últimamente la RAE se ha convertido en cantinflesca.
                Veamos algunos de sus últimos veredictos acerca de lo que está bien y está mal en la lengua que todos mantenemos viva día a día.
           En la Ortografía que la RAE publicó en el 2010, estos popes del “español” decidieron que los más de 40 millones de argentinos, más no sé cuántos millones de latinoamericanos, nos expresamos como el reverendo culo cuando llamamos be larga, grande o alta a la letra b; ve corta, chica o baja a la letra v, y doble ve, ve doble o doble u a la letra w. Según la ortografía “oficial”,  las letras b, v y w deben llamarse be, uve y uve doble.

            ¿Por qué? Porque eso es lo “correcto”, porque así se dice en España, coño. Y lo que debemos hablar, claro, es “español”. Español de España, claro, que es el bueno.
            Hasta aquí la faceta más conocida de la RAE: el autoritarismo.
            Pero a renglón seguido viene la parte cantinflesca.
            Dicen por ahí que alguna de las llamadas “academias correspondientes” —21 academias que dicen representar a unos 400 millones de castellanohablantes no españoles y  que habitualmente le hacen de claque a la RAE— protestó por esta nueva imposición de qué es correcto o incorrecto en nuestra lengua. Entonces, para que ninguno de estos aprendices del “verdadero español” se sintiera herido, hicieron la gran concesión. A renglón seguido, como decía, escribieron que los nombres de las letras son “recomendaciones” que no implican “interferencia en la libertad que tiene cada hablante o cada país de seguir aplicando a las letras los términos que venían usando”, como explica Leonardo Gómez Torrego, filólogo y colaborador de la RAE, en su trabajo Las normas académicas: últimos cambios.
Como diría Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, ese extraordinario cómico mexicano conocido como Cantinflas, “Ni si, ni no, sino todo lo contrario”.

9 comentarios:

Unknown dijo...

Se tuvieron que echar para atrás porque no eran mayoría y el absurdo llegaba a límites insospechados. Recuerdo haber tenido una discusión en el periódico al respecto y les dije que era mejor decir be alta y v baja que be de Barcelona y V de Valencia, como dicen en estas tierras. Fíjate que en muchas oportunidades cuando me oyen alguna palabra o expresión venezolana dicen que se hablaban en la época de Cervantes. Y yo les respondo: el verdadero castellano ¿no? Y sí, me dan la razón...

Eduardo Kragelund dijo...

La anécdota es muy buena. Sería bueno que firmaras para saber quien sos. Saludos

Omar Torres dijo...

Coincido en que la RAE es una organización autoritaria, pero podemos esperar algo diferente de cualquier otro organismo que venga de Europa?
Hace poco una amiga mexicana que me decía que a ella le molestaba mucho como acentúan los verbos los argentinos, especialmente porque esas formas no están en el diccionario.
Puntos de vista dentro de una discusión inacabable.
Pero lo otro que noté, es que en los subtítulos de las películas extranjeras procesadas en Argentina, aparecen conjugaciones verbales y/o términos, que solo se entenderían en el cono sur.
Mi pregunta fue porqué, un canal que emite películas de buena factura y que distribuye en toda Latinoamérica, no usaba subtítulos hechos en español que sea entendible para todos, como si se hace en Venezuela, Puerto Rico o México.
Sigo con la duda si esto es por un desconocimiento del mercado (me cuesta creerlo) o se deba a un sutil deseo de influenciar sobre otros países latinoamericanos y que conlleva un ligero tufillo a imposición.
Es cierto, la RAE es y será siempre autoritaria, pero alguien debe dar al menos una orientación de cómo debemos hablar, de lo contrario, terminaremos los hispanos parlantes comunicándonos con sonidos guturales.
Por el momento habrá que soportar los dictámenes rígidos o no de la RAE, y esperar en el futuro cual será el autoritarismo que más nos convenga.

Omar Torres
Foto periodista
omartorres.net

Eduardo Kragelund dijo...

Francamente, Omar, no creo que la RAE sirva para nada. Y menos tal como funciona ahora, como organismo normativo. Pensá en el inglés. Está tan o más desparramado que el castellano y sin embargo no tiene una academia que les dice cómo hablar o escribir. El tema es largo, pero a la vez simple. En el caso concreto de la RAE, se trata de un suculento negocio de varias empresas ybancos y con el apoyo del estado español para impulsar sus empresas y la llamada marca España. La lengua les importa un reverendo pito. Salú

Javier Dávila dijo...

En México tenemos la be de burro y la be de baca. La otra se llama dobleú. Le pasaba lo mismo a la y, que para nosotros es la y griega, salvo en los ejes cartesianos y en alguna frase hecha.
Abrazos

Maria Jose Gonzalez dijo...

Unknown soy yo, no estaba inscrita y salió así. Espero que ahora si aparezca bien!
Salu2

ariel coulin dijo...

saludos Eduardo

ariel coulin dijo...

Ya logré inscibirme. Opino que la real o irreal academia y otras instituciones de la galleguidad son un asquito

Manel Ramoneda dijo...

A los catalanes nos pasa lo mismo que a las gentes, pueblos y naciones del sur y centro americanos. Por que narices nos obligan a hablar con el acento de Madrid y alrededores y a usar palabras extrañas a nuestro territorio originario? Resulta que nuestro castellano es de escuela, por ello muy estándar y académico.Cosas que pasan por tener romance latino e hispano propio y tan antiguo y vulgar como los demàs: 'catalá', 'aragonès' y 'occità' (occitano-aranès). Cosas que pasan por haber sido ocupados y colonizados por el Reino de Castilla, Reino que nos impuso -esta escrito- una nueva lengua a la primera y natural que ya nos servia a nosotros para todo y más -todavia hoy pretenden-). Los fonocatalanes triplicamos la capacidad fonética y capacidad de pronunciación de vocales y juego consonántico. El castellano hoy idioma político-militar, funcionarial y de la RAE, de la Capital Madrid, se nos queda corto, pequeño, poco franca como sí lo es el inglés comercial mercantil, de ocio y negocio. Nuestro acento al hablar castellano-escolar difiere del que nos inculcan desde Madrid, pero, resulta que es un castellano tan bueno como el de cualquier otro país no español. Estoy en la labor fundacional de la ACADEMIA -no real- CATALANA DE LA LLENGUA CASTELLANA... para competir -o escindirnos?- de la centralista y españolista RAE. Por cierto que nos obligan a llamar a la lengua castellana 'español'. ¿En América también? Vaya que se trata de imponer hoy lo que no existió ayer. España se inventa en el siglo XIX: la famosa e imperial Constitución del 1812! Más claro el agua. Y ya sabemos que a buen entendedor pocas palabras bastan.